Espuña

ESPUÑA inicia sus actividades en Argentina el 1993, importando productos de España, para ser comercializados en el territorio nacional. Debido al éxito y buena aceptación de dichos productos, el año 2001, inaugura su planta en Pergamino (Buenos Aires) para poder afrontar su expansión a Latinoamérica. La planta tiene superficie de 3.650 m2 y una capacidad de producción de 2.400 jamones semana. La inversión fue de 3,2 millones de euros

La historia de Espuña se remonta al año 1947, cuando Esteve Espuña empezó a elaborar fuets y longanizas en una masía de la Vall de Bianya (comarca de la Garrotxa). Desde entonces, la empresa comenzó una etapa de gran crecimiento que culminó en 1964, con la inauguración de una nueva fábrica. Cuatro años después, Espuña adquirió la empresa GOU TERRADES, S.A., dedicada a la elaboración de jamón crudo. En 1989, tuvo lugar el lanzamiento pionero de una nueva gama de productos feteados, que con el tiempo se convertirían en el grupo de productos de mayor facturación de la empresa.

En la actualidad Espuña tiene su sede central en Olot. Sus plantas de producción, además de la de Argentina en Pergamino, se distribuyen entre Olot (donde posee dos fábricas, una planta multiproducto y de productos feteados, y otra para jamón crudo) y Utrillas (planta para productos feteados). Las 4 fábricas forman una superficie industrial de 46.098 m2 y emplean a un total de 420 personas.

En Espuña innovamos día a día para ofrecer a nuestros consumidores los mejores productos atendiendo a sus cambios de hábitos y necesidades. La innovación no está reñida con el buen hacer tradicional, y en Espuña lo conseguimos elaborando nuestros productos con tiempo y constancia. Respeto por la tradición, gusto por la innovación.

Para conseguir la máxima calidad elegimos las mejores materias primas, añadiendo la tecnología más moderna, y aplicando los sistemas de control e higiene más exigentes. Para nosotros la seguridad alimentaria es primordial.

Aunque todo evolucione, la verdadera calidad no cambiará nunca. Se lo decimos por experiencia.